Llevo unos días viendo algo en la playa que no me gusta nada, bueno, me produce un sentimiento que se compone de culpabilidad y pena, y hasta un poco de vergüenza de quejarme de las cosas que me quejo. Os lo cuento y así lo entenderéis mejor.
Muchos de vosotros habréis visto los negritos que venden cosas por la calle, o en este caso por las playas. Se pasean con todo el calor por donde estamos nosotros tumbados quejándonos del calor y de la arena, o del niño de al lado que nos da la lata. Pero ellos lo hacen sin quejarse y con una sonrisa siempre en la boca. Además, su jornada sí que se puede llamar “intensiva”, por la mañana por la playa, por las tardes por las calles y por las noches en algún paseo marítimo o acera, siempre vigilando para que no los pille la policía haciendo eso que les hace que puedan sobrevivir, ellos y sus familias tanto aquí como al otro lado… En fin, me siento fatal especialmente cuando les veo con sus niños pequeños por las noches, niños que se dormirán en su silla, que cenarán en la calle y que no tendrán miles de juguetes como los nuestros esperándoles.

Esta situación me hacía sentirme muy triste, hasta que alguien me contó algo. Me contó cómo han estado ayudando a gente de África a sobrevivir,gente que apenas tiene para comer y taparse y son felicices. Y entonces supe que los de aquí son también felices, porque como siempre se nos ha dicho, la felicidad no es tener lo que se quiere, sino querer lo que se tiene, y esta gente seguramente quiere bien lo que tienen aquí en Europa porque es un lujo comparado con lo de allí.
Por contaros algún detalle, me contaron que vieron a muchos niños (y mayores) que apenas ven o lo pasan fatal con la vista, tan sólo por no tener un suero fisiológico que ponerse en sus ojos llenos de arena del desierto. Con unas gotas, llega su alegría.  O personas que llevan más de 12 años postradas en una cama, sólo porque no tienen silla de ruedas. O niños que no tienen qué ponerse y sin embargo son capaces de compartir una camiseta que les dan. Gente que con un bote de gel o de crema son felices.

En fin, esta vez sí que sí, esta vez no me voy a quedar sentada y cruzada de brazos, voy a intentar hacer algo. Si alguien quiere colaborar en conseguir, sobre todo artículos de higiene, y también ropa, por favor, que me lo diga y vemos cómo podemos organizarlo. Conozco a gente que va a ir a finales de año, en persona, y pueden entregárselo.

Cada día mueren 12.000 niños en África, según Save The Children, seguro que podemos hacer algo!!!

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Una Respuesta a “Podemos hacer algo para ayudar a África?”
  1. Lauri says:

    Me apunto a lo que sea. Hay mucha gente aquí también super mal. Ayer me conté a un chico de unos 25 años que llevaba 5 días en la calle, se había ido de su casa porque su padre pegaba a su madre y ésta no quería denunciarle. Me dijo que había encontrado hueco en el albergue de San Isidro, en Príncipe Pío, prometió llamarme con algo de dinero que le di, no sé si lo hará. Le hice muchas preguntas y creo que no me mintió, me dijo, acompáñame a comprarme la hamburguesa para que veas que lo que necesito es comida. Estos dos días dormía en un cajero de la Caixa en Serrano, dice que era seguro. Tuve un momento de shock como hacía tiempo. Me dije, tengo la obligación de ser feliz, es mi obligación. Un beso y gracias, Ana.

  2.  
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