
Una vez oí una frase que me impactó. Un amigo me dijo que odiar a alguien es como injerir veneno y esperar a que se muera el de enfrente. Me encantó, pero hoy he leído un cuento que es también me ha gustado mucho:
Dos hombres habían compartido injusta prisión durante largo tiempo en donde recibieron todo tipo de maltratos y humillaciones. Una vez libres, volvieron a verse años después. Uno de ellos preguntó al otro:
-¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros? Lee el resto de esta entrada »
6 Comentarios »
Un samurai fue a visitar a un viejo sabio para plantearle una duda que lo atormentaba. -Señor, estoy aquí porque necesito saber si existen el infierno y el paraíso. -¿Quién lo pregunta? -contestó el maestro. -Un guerrero samurai. -¿Tú un samuray? -se burló el maestro-. ¿Con esa cara de idiota que tienes?
El guerrero no daba crédito a lo que oía. -Seguro que además de estúpido eres un cobarde -se mofó de nuevo. La ira se adueñó del samurai que desenvainó instintivamente su sable. -¡Ahora se abren las puertas del infierno! -gritó el anciano. El guerrero comprendió de súbito la actitud del maestro y guardó su sable avergonzado. -¡Ahora se abren las puertas del paraíso! -exclamó de nuevo el maestro.
4 Comentarios »

Un paseante vio una vez a un pastor que, subido a una escalera, daba de comer de las tiernas ramas de un árbol a una cabra que llevaba en brazos. A cada rato debía bajarse de la escalera y buscar una nueva posición donde subirse, para que la cabra comiera hojas verdes. Intrigado, preguntó a aquel hombre:
-¿Qué haces ahí subido a la escalera?
-¿No lo ves? -contestó el pastor-. Doy de comer a la cabra.
-¿Y cómo se te ocurre hacer eso? -volvió a preguntar de nuevo-. No ves que así vas a tardar muchísimo tiempo?
-¿Y qué prisa tiene la cabra?
No Hay Comentarios »
Un abuelo y su nieto se encaminaron un día a una aldea vecina para visitar a unos familiares, por lo que se acompañaron de un borrico a fin de hacer más llevadera la jornada. Iba el muchacho montado en el burro cuando al pasar junto a un pueblo oyeron:
-¡Qué vergüenza! El jovencito tan cómodo en el burro y el pobre viejo haciendo el camino a pie.
Oído esto decidieron que fuera el abuelo en la montura y el joven andando. Pero al pasar por otra aldea escucharon: -¿Viste al egoísta? Él bien tranquilo en el burro, y el muchachito caminando. Lee el resto de esta entrada »
4 Comentarios »