Hay quien consume bebidas de soja por mero gusto, pero también, y quizá son mayoría, quien lo hace por motivos dietéticos o porque encuentra en ellas un modo de proveerse de proteínas de origen vegetal. De hecho, el aún reciente despegue comercial de las bebidas de soja en nuestro país se debe a su posicionamiento como sustituto de la leche, lo que le permite dirigirse a un segmento de consumidores más amplio. Consisten en un “preparado con habas de soja secas remojadas en agua y transformadas en puré, hervidas y colado el líquido”, o en “preparados con harina de soja, concentrado de soja, aislado de soja”, según el Codex Alimentario. El producto se comercializa tal cual, o tras haberle incorporado otros ingredientes y aditivos con el objetivo de parecerse a la leche. La soja supera al resto de las legumbres por su riqueza en proteínas y su gama completa de aminoácidos esenciales. Por ello, es un alimento idóneo para quienes siguen una dieta vegetariana o deciden prescindir de carnes, pescados y otros alimentos de origen animal.

Fuente CONSUMER EROSKI.