Aunque en España parece que no se habla demasiado del tema, a mí personalmente me parece muy interesante, y es algo que antes o después deberemos afrontar y asumir, y si no, al tiempo, cuando veamos cómo van evolucionando las generaciones que apenas han tenido a sus padres a diario para compartir lo más importante de su vida, su tiempo para la educación.

Me he puesto un poco drástica pero creo que esto debería cambiar un poco en nuestro país, los hijos deberían poder tener a sus padres cerca cada día, sin que ellos suponga la renuncia de uno de sus progenitores a su vida profesional. Y no lo digo yo, lo dice el último informe de la Unión Europea en el que consta que España está a la cola, junto con Grecia, en cuanto a la paridad y la flexibilidad horaria.

Aunque lo de establecer jornadas contínuas, reduciendo horas muertas aquí suene fatal, porque eso de salir pronto es de vagos, no estaría mal que se fuera al menos contemplando como posibilidad. Por suerte hay algún caso extraño, como el director de la fundación Mafamilia que cree que las cosas pueden cambiar en este sentido y promueve las políticas de conciliación laboral y gestión del talento.

Os animo a leer este artículo de elmundo.es en el que hablan del tema. Citan casos como el de Ikea, en el que sus trabajadores pueden disfrutar de un “tiempo parcial vocacional”, o el de Microsoft, en el que todos sus empleados pueden disfrutar del ADSL proporcionado por la empresa para teletrabajar. En conclusión, se trataría de conseguir medir a los empleados por su efectividad y no por sus horas de presencia en su centro de trabajo.

Conciliación en tiempos de crisis, ¿misión imposible? | elmundo.es.