Alguien me ha dicho que a veces, en el trabajo o en casa, sientes que vales mucho más de lo que otros piensan. Al menos reconocerás que en ocasiones no se sientes todo lo reconocida que debieras. Pues ya está bien, tú te quieres y desde ahora mismo vas a comenzar a valorarte en su justa medida…

Nuestros grandes sabios, los de la humanidad entera de cualquier época, han dado siempre mucha importancia a todo aquello que tuviera que ver con la creatividad. A la postre lo que te queda es lo que inventas en aras de contribuir al crecimiento universal mediante tareas, las que sean, hechas con cariño, con ilusión, con dedicación con coraje, con entrega…

Y digo yo, que qué tendrá que ver esto con la jerarquía que en ocasiones nos reúne. Está claro que de alguna manera hay que organizarse, pero no veo yo tan transparente la actitud de algunos alienadores de cuerpo y mente. De cuerpo por el tiempo que secuestran, de mente por las ideas que roban o capan.

No sé si es tan cierto que las personas se van de las empresas, como que las personas se van de las personas. Somos capaces de reinventar con palabros en inglés muchas formas de perder el tiempo para salvaguardar sillones, para justificar errores, para tapar incompetencias. En verdad considero que lo somos; pero ¿quién y cómo mide eso?.

Me gustaría crear un sistema de análisis que pusiera en el estrado, encima de un gran ambón a todos esos incapaces que sin embargo pelean bien su estatus anulando a todo aquel que puede hacerles sombra, o que se dedican a cubrir sus miedos como vergüenza que lleva el diablo. Y me gustaría que mirando ese ambón, todos los grandes creadores que el mundo ha tenido imaginaran una gran escultura dedicada al resto de la humanidad para que todos pudiéramos ver su verdadero valor.

Tendría que ser, eso sí, una escultura muy muy fea, porque es muy feo lo que hacen sufrir. Mientras pienso en cómo crear algo así, y antes de contaros lo que conseguí crear, me gustaría darte la enhorabuena, porque eres una gran creadora en el mundo, eres un ser único capaz de obtener lo mejor de ti misma para el resto de nosotros.

Es cierto sin embargo que debes convencerte de una vez por todas, de que cada minuto debes ocupar sesenta segundos dándote cuenta de que tu realidad creativa es tu verdadera realidad. Tienes muchas cosas dentro de ti, en tu imaginación, y a los demás nos encantaría que nos las mostrases. No te preocupes de si te las pagan o no, no te preocupes por las consecuencias. Sé valiente de una vez por todas, porque tu valor parte de ti y del Universo y fuiste creada para contribuir a hacerlo grande, muy grande, tan grande como tu siempre has sido.