Quien conozca al magnífico Dominique Lapierre y a su mujer, sabrán que forman un equipo formidable y compenetrado. El es un hombre inquieto y activo y ella una mujer sosegada y organizada. Ambos, solidarios, altruistas y soñadores.
A lo único que tiene miedo Dominique es al mismo miedo, a que eso pueda paralizarle pero rara vez le ocurre. Tal vez parece preocuparle saber quién continuará con su gran proyecto y por eso desea hacer llegar aún más la magnífica labor de su fundación ( www.cityofjoyaid.org ) que ayuda a los niños con lepra y malnutrición en Cacuta.

En Diciembre viajará de nuevo allí, siempre hay cosas por hacer comenta inquieto y si nada lo impide, iré con él. Deseo verle en su tierra de adopción aunque en Madrid también se siente como en su casa. Tiene a su hermana Bernardette que le cuida y mima y muchos amigos que le quieren.

Algo curioso y cierto que dice Dominique, pese a lo gran aventurero que es, es que no hace falta irse muy lejos para hacer el bien. Por eso agradece de corazón cualquier pequeña ayuda que cada uno de nosotros hagamos.
Merece verdaderamente la pena volver a leer o leer por primera vez, el libro que se acaba de reeditar: “…O llevarás luto por mí” (Planeta) escrito junto a su gran amigo ya fallecido, Larry Collins. Dominique siempre tiene emocionantes palabras de cariño y recuerdo hacia él. Con él viajó y escribió. Vivió aventuras inolvidables. Piensa Carolina, que cuando se publicó por primera vez este libro, no se pudo sacar completo, ahora si que se va a poder leer tal y como lo escribimos.”

Admiro profundamente a Dominique y a su mujer y cualquier ayuda hacia la labor tan valiosa que hacen es poca. Sus libros rezuman lo que él es: vitalidad, fortaleza y buenas historias. Porque cualquier anécdota contada por el gran Dominique se convierte en algo interesantísimo.
Dejo este blog como contacto para quien quiera donar algo y a la vuelta de mi viaje os contaré con más detalle todo lo que este gran hombre hace. En estos tiempos duros, no viene nada mal algo de solidaridad y amor. ¿No os parece?