En este artículo de Telva nos dan las pautas para detectar esta enfermedad.

“Se trata de una intolerancia permanente al gluten que produce, en personas predispuestas genéticamente, una lesión grave en la mucosa del intestino delgado que provoca una atrofia de las vellosidades intestinales, lo que determina una mala absorción de los nutrientes de los alimentos como las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono, las sales minerales y las vitaminas.”

Fuente: Niños Telva.com