IntocableIntocable ya se ha estrenado en Francia pero nosotros tendremos que esperar hasta el 9 de marzo, día en el que sin duda volveré a ir al cine a verla. Hay películas de cine español  que utilizan la risa como recurso para suavizar el drama y así encubrirlo sin conseguirlo de ningún modo.

Siempre confío en el cine español y por eso fui a ver la Chispa de la Vida (porque el protagonista es José Mota, al que le tengo un cariño especial) y salí del cine desolada ante el horror de película diciendo como siempre: “pero qué mala”, un poco avergonzada porque soy española y creo en el talento de este maravilloso país. No ha muerto mi esperanza con respecto a nuestro cine, aunque ésta está en la UVI, todo hay que decirlo. No, no, no vayan a verla (salvo que quieran dar dinerito, a alguien seguro le viene bien).

Todo lo contrario me pasó con Intocable (Intouchables) de los directores Eric Toledano y Olivier Nakache. Basada en una historia real. Una comedia francesa, un drama en la superficie magistralmente tratado, con elegancia y con clase, al más puro estilo Paseando a Miss Daisy. Una comedia centrada en la inesperada amistad que surge entre dos personas con nada en común y maneras muy diferentes de entender la vida. Hacía tiempo que no me reía tanto en una sala de cine. Omar Sy nos brinda una interpretación fantástica, se le quiere, sencillamente se le quiere. Francois Cluzet como coprotagonista muestra toda su afectación de forma espléndida y conjuga a la perfección dolor, aceptación y vida. Intocable películaNada de compasión ni de conmiseración a un inválido que recibe mucho amor porque saben dárselo. Una película llena de contrastes: riqueza y pobreza, movimiento y quietud, llanto y risa, juventud y senectud, el orden y lo políticamente incorrecto. Y si alguien me pregunta de qué va la película Intocable le puedo decir que va de amistad, de verdadera amistad. Una película inteligente, tierna y divertida. Una película imprescindible por los valores que transmite, porque sabe conjugar el drama y la comida con sutileza, porque habla de honestidad y nobleza, porque es de esas películas que nos hace mejores, aunque sea por 109 minutos, pero nos hace mejores. Intocable