Kore-eda ha sabido sacar lo mejor de un grupo de niños en esta película. Magníficas y espontáneas interpretaciones de unos niños llenos de ilusiones y de sueños. Con un drama familiar de separación entre los padres y dos hermanos que empiezan a vivir en ciudades distintas. A raíz de ahí se hila el guión de este film. Dos hermanos, su imaginación y sus ganas de hacer que las cosas cambien y vuelvan otra vez a vivir los cuatro juntos es el hecho que da lugar a la acción. Kiseki es una película tierna y que da mucho juego para aprender y reinventarse.

kiseki-milagro

Y es que quizá lo importante no es alcanzar la meta…sino todo lo que te esfuerzas en el camino, y de tanto correr y de tanto sacrificio estás tan orgulloso de ti mismo que empieza a perder fuerza tu deseo. Una gran lección vital que nos ofrece uno de los niños: Koki. El director piensa que el equilibrio que se establece entre todos los niños le pareció en sí mismo un milagro. Con la ingenuidad y la autenticidad pueden surgir verdaderas obras de arte. Y así ocurre en esta película, equilibrio milagroso, símbolos, fotografía, amor…un cocktail con la cantidad justa de cada ingrediente.

 

La comida es otro de los símbolos de la película, hecha con cariño y apreciada por los más diversos paladares, y es que un pastelito puede ser sometido a la crítica de los más expertos, los niños. Es increíble el peso que tiene para un niño el poder restituir lo perdido, que hace lo que haga falta para conseguirlo. Fuerza, emociones, risas, solidaridad, sorpresa… son también protagonistas. Hay un ligero baño de sentimentalismo, el justo, ya que debajo de todo lo bello se refugia el lado amargo de la vida. Una historia infantil llena de madurez como se puede observar en el final de la película, y es que no hay lloros sino aceptación, algo que de hecho nos cuesta entender a los seres humanos cuando algo no nos gusta y es algo que también nos enseña esta película: no se puede resucitar a un perro, no se puede empujar el río.

 

Y la recomiendo por su positivismo, por su naturalidad, por mostrar la esencia del ser humano, por la preciosa banda sonora, por ver que una profesora puede enamorar a un niño (me emociona tiernamente), porque no tiene ninguna estridencia y porque estoy en un momento en el que valoro profundamente la sencillez que encierra en si misma una gran belleza.

Tráiler de Kiseki