Más bajas, más rellenitas y más fértiles. Así serán, según el biólogo evolutivo Stephen Stearns, de la Universidad de Yale, las mujeres del futuro. Que además tendrán, de propina, un corazón mucho más sano y saludable que el de las mujeres actuales. Estos son algunos de los cambios predichos por un estudio que constituye, hasta el momento, la prueba más sólida que tenemos de que las fuerzas de la evolución siguen actuando, hoy, sobre los seres humanos igual que sobre el resto de las criaturas vivientes. Fuente- ABC.es.