Hace unos días, os conté que hice un viaje de dos días a Sancti Petri, y que el hotel Barceló Royal Hideaway en el que nos hospedamos es una pasada. Me dejé sin contaros nada del spa y de todo lo que tiene, masajes, tratamientos, y todo eso.

hotel Royal Hideaway Sancti Petri

No soy yo mucho de spa si puedo tomar el sol en la playa, pero como llovía, pues tuvimos la ocasión perfecta para probarlo. Lo repartimos en dos veces: el primer día hicimos un circuito de hidroterapia en la zona de aguas y el segundo nos dieron un tratamiento súper chulo. Os cuento los dos.

 

Resulta que el spa del Barceló Sancti Petri es el más grande de Andalucía y ha ayudado mucho a que les den en conjunto el premio WTA al mejor Spa Resort de España. ¡Casi nada! Tiene tres plantas de piscinas y todo tipo de chorros y duchas frías, calientes y templadas. Todo lo que os pueda decir es poco, así que no voy a contarte lo que suele tener un spa porque este lo tiene; pediluvio, terma romana, sauna, baño turco, camas de agua sumergidas, camas calientes de piedra, piscina contracorriente, duchas de aceites y escocesas… No pararía.

Tratamientos Royal Hideway Sancti Petri

Eso me gustó, pero el segundo día fue sencillamente impresionante. Habíamos concertado un tratamiento de masaje de una hora y media de duración llamado “los cinco sentidos”, aunque hay muchos tipos más. Dos masajistas, a la entrada, y ya con albornoz, nos enseñaron una bandejita muy chula con tiras de distintos aromas: limón, mandarina, lavanda y frambuesa. Tuvimos que elegir uno de ellos, que correspondería con el aroma con el que ambientarían la sala en tan solo unos segundos.

 

Una gran profesional, de las que se nota que saben, me explicó en qué consistiría el tratamiento. Aromas, tacto, gusto, sonido, todo combinado en torno a multitud de elementos como cañas de bambú, plumas de cisne, aceites, naranja para rozar los labios, paños a distinta temperatura, y unas manos que iban dejando poco a poco el cuerpo como flotando. No me dolió nada y, cuando menos lo esperaba, me susurró muy bajito que la cosa había terminado. “Levántese despacito para que no se maree” –dijo-.

Tratamiento 5 sentidos Royal Hideway Sancti Petri

Pero claro, yo, que soy un poco chula, me incorporé de repente para comprobar que llevaba razón. Era tal el estado de relax y la sensación de flotar, que tuve que volver a la camilla, respirar hondo y, esa vez sí, tomármelo con mucha calma. Parece mentira que solo con las manos te puedan dejar así, como si te hubieras tomado un buen puñado de tilas.

Ahora me coloco el albornoz de nuevo y, antes de pasar por la ducha, nos invitan a sentarnos en una mesita en la que había un plato de fruta, de las más variadas, perfectamente troceadas y una copa de cava para recuperarse del masaje. Si no me levanto despacito de la mesa, también me hubiera mareado de la ilusión. Es lo que tiene…

Tratamiento 5 sentidos Royal Hideway Sancti Petri