Los DescendientesYa me dijo una buena amiga: no vayas a verla. Y no le hice caso. Cómo no disfrutar de George Clooney, mejor actor dramático (Globos de Oro 2012). Nefasta película para un George flojo, sin drama por ningún lado. Los Descendientes es del tipo de películas que ponen en la sobre mesa de los domingos en Antena 3 o Telecinco. La cuestión es caer en el sentimentalismo y hacerte llorar como sea. Lo importante es que el espectador llore. Y ya.

El director, Alexander Payne ha dirigido películas como A propósito de Schmidt o Entre Copas, que aunque no son obras de culto son mucho mejor que esta. Es que no sé qué decir de positivo, ni la fotografía, ni la banda sonora, ni el guión, ni el actor protagonista, ni el montaje… es que no sé…bueno, sí, quizá, Shailene Woodley, una joven que aunque tiene mucho que aprender no es mala actriz. Bien por Robert Forster, es el único creíble en la película, y sólo sale un par de veces, una lástima.

Esta película ha obtenido el Premio al Mejor Guión Adaptado, Mejor Actor (George Clooney) y Mejor Actriz Secundaria en los galardones de la National Board of Review, 2011 (EEUU). Y digo yo: ¿quién es el responsable de esto?, ¿quién concede los premios?. Este tipo de galardones y el azar y la inconsistencia de los mismos me recuerda a cuando a Einstein le quisieron suspender el día de la defensa de su tesis doctoral y al final le dieron un aprobado. Santo Dios. Me pregunto si existe la verdad en algo. Los humanos calificamos a los humanos, esa es la cuestión, ¿y quién no se equivoca?. Ahora bien, que no nos hagan creer en la justicia y en la meritocracia cuando se ponen por ahí a dar premios y galardones a la gente guapa, no a los buenos profesionales.

Los Descendientes

Si me dijeran, Laura, puedes tener cincuenta películas en tu casa, elige sólo aquellas que para ti son obras de arte (no encuentro otro criterio de elección que mejor vaya con mi persona). Podría decir…mmmnnnnn, no Los descendientes y no Un paseo por las nubes. Son las dos peores películas que he visto nunca. Menos mal que no pago impuestos en Estados Unidos y sé seguro que no he ayudado a la financiación de tal película. Lo sé, lo sé, me estoy cebando. Simplemente me cuesta encontrar algo bueno que decir. Sí, ya lo he encontrado. No me aburrí. Estaba asombrada todo el rato. También es importante, consiguió levantarme una emoción.