Algunos me dicen que como he tenido tres niños, que de tanto coger el carrito, y a ellos, y los paquetes con la compra… cuando no todo a la vez, pues que cómo no me va a doler la espalda. Otros achacan la contractura que no me deja en paz desde hace un par de años a las malas posturas, otros que al estrés….

Sí; en el fondo creo que todas esas personas están en lo cierto. Todas las causas para que me duela la espalda forman parte de mi vida. Tal vez podría servir de consuelo saber que el dolor de espalda es la primera causa de incapacidad laboral en la población activa menor de 45 años; también podría consolarme saber que el 80-90% de la población padece o padecerá de dolor en esta parte del cuerpo.

Sin embargo no es así. Que otras personas sufran no disminuye mi dolor, así que ya puestas a tratar de buscar una ayuda, ahora que la he encontrado, creo que lo que debo hacer es compartirla con todas vosotras para que estemos perfectas. Claro, que la solución no puede venir de estar siempre tomando medicinas, y tampoco podemos andar por la calle con un fisioterapeuta colgado a la espalda porque entre otras cosas, nos dolería más aún… nos dolería más la espalda, y mucho más el bolsillo.

Lo que he encontrado merece la pena, la verdad. Me lo recomendó mi fisioterapeuta y  se trata de un parche térmico que está indicado para el alivio del dolor de espalda provocado por contractura muscular, tensión muscular, sobrecarga, lumbago, rigidez cervical, o de hombros. De todo, vaya.

parche térmico dolor de espalda

Estos parches que fabrica Hansaplast contienen unas celdas con componentes térmicos naturales, como hierro en polvo, carbón y sal, que reaccionan con el oxígeno del aire y desprenden calor, de forma que durante ocho horas los músculos quedan muy relajados por medio del principio físico de la conducción térmica.

¿Que cómo funcionan? Pues verás; al retirar el papel de protección del parche, sus componentes entran en contacto con el oxígeno del aire, se caliente gradualmente, y proporciona una confortable y terapéutica sensación de calor de cuarenta grados durante ocho horas. Así, al aumentar la temperatura en la zona aplicada, los músculos se relajan y se estimula la circulación de la sangre debido a la dilatación de los vasos sanguíneos.

 

Yo me he puesto dos parches y os aseguro que estoy mucho, pero que mucho mejor. Vas por la calle y sientes ese calorcito que tanto necesitas, y sientes cómo se relaja toda la zona. Muy agradable, de verdad.
Y ya le he agradecido al fisio que me descubriera este remedio, que yo no sabía que existía.  Según me dice él, es todo natural, no tienen ningún efecto contraindicado, así que nada que temer, ¡chicas!

 

Los tienes que pedir así en tu farmacia “Parche Térmico Terapéutico Hansaplast” y los hay en dos tamaños; uno grande para aliviar las molestias de la zona lumbar, y otro más pequeño para las cervicales y los hombros. En ambos casos se pegan fenomenal y se adaptan a toda la zona, y para quitarlos no sufres nada de nada, que a veces se puede pensar que es peor el remedio que la enfermedad.

Espero que os guste la idea, a mi me ha salvado la vida. ¿El precio? Nada que no podamos hacer por nuestra espalda. Entre 5.90 y 7.10 euros pvpr y vienen 2 unidades. Yo pienso llevar uno siempre en el bolso. Hansaplast Parche Térmico Terapéutico Grande, 2 parches