Pollo con ciruelas, sugerente título para una película muy poco gastronómica. Es una historia de amor y desamor ambientada en Teherán. Escrita y dirigida por Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud, ambientada en los años 50 tiene algo de surrealista y de excéntrica. Cine simbólico en el que el espectador activa sus sentidos, el olfato, el oído, la vista…son precisamente los símbolos los que nos hacen caer ahí, una pluma que cae lentamente, una mirada en primer plano, un plato de comida, un columpio, la bruma, las hojas, el viento, un violín viejo, el sonido de un violín…romántica, llena de sensibilidad.

pollo con ciruelas

El protagonista (Mathieu Amalric, que en el film es Nasser-Ali) es un hombre abrumado por la vida, un artista nostálgico de una vida mejor, más llena de amor, más vivida…un hombre que sabe se ha equivocado en las decisiones trascendentales de su historia y no es capaz da afrontarlo, de hecho termina su vida de forma trágica. Desde que se rompió su violín, Nasser-Ali Khan, un buen músico en su época se desalienta porque no encuentra un violín sustituto. Aguarda así su muerte. Y con sus ensoñaciones el actor es capaz de descubrir su gran secreto: una maravillosa historia de amor que alimentó su música y su talento para la misma.

 

En esta película aparecen todos y cada uno de los sentimientos humanos desde el más profundo amor (de las mujeres de su vida por un lado) hasta el más intenso odio de él hacia la mujer con la que se casó. Es una historia dura llena de luz y de sombra. Una película francesa de tan solo 90 minutos que se hace un poco larga. Uno de los directores, Satrapi, asegura que un artista es un ser magnífico y un tremendo egocéntrico, narcisista. Y así desde luego se ha visto reflejado en la película.

pollo con ciruelas

El director dice del protagonista: “Mathieu tiene la locura, la fantasía requerida, los ojos, la fuerza y los nervios necesarios. No podía ser otro, es un actor de mucho talento. Puede pasar de Desplechin a James Bond y, encima, tocar el violín. Es un hombre abierto, muy dispuesto. De los 46 días que duró el rodaje, estuvo 44 en el plató, concentrado y paciente”. Nadie pone en duda que el papel de Nasser-Ali es muy difícil de interpretar. Y es que en “Pollo con ciruelas” se pasa de lo cómico incluso burlesco a lo grave y serio, emocionante y fantástico.

Pollo con Ciruelas  cuenta con un potente elenco de actores entre los que destacamos a Mathieu Amalric, Golshifteh Farahani, Édouard Baer, Maria de Medeiros, Jamel Debbouze, Chiara Mastroianni, Eric Caravaca y la participación especial de Isabella Rossellini.

Lo peor: lenta y muy oscura.

Lo mejor: los directores consiguen mostrar la relación entre el amor y el arte. El vestuario y la interpretación.