Tenía entendido que las bebidas azucaradas son las principales causantes de la obesidad, sin embargo, según un reciente estudio de la Universidad de Sidney demuestra que no es así.

Dejar de consumir bebidas azucaradas no hace que se pierda peso.

Los autores de “La paradoja australiana” observaron que el consumo de azúcar en Australia en unos determinados años descendió un 23% y la venta de bebidas con edulcorantes calóricos disminuyó un 16 %, en una etapa de más preocupación por la salud. Pero pese a tanto esfuerzo, la obesidad entre su población en esos mismos años ¡se triplicó!

Así que, y según este estudio, queda demostrado que consumir bebidas azucaradas no produce obesidad.

Y no sólo porque esté demostrado allí en Australia. El estudio también obtuvo datos de Reino Unido y Estados Unidos obteniendo resultados muy similares.

hidratación

 

Además, otro estudio anterior de la Obesity Reviews también llegaba a las mismas conclusiones. Intentaron medir la influencia del consumo de refrescos en el peso corporal sin que pudiera llegar a demostrarse que dejar de tomar refrescos implicaría una pérdida de peso.

Así que las medidas contra la obesidad que se tomaron en ciertos lugares como consumir menos refrescos, quedan un poco en entredicho, al menos no se pueden demostrar los efectos de una manera firme.

Entonces, yo me pregunto, ¿si no es el azúcar el que causa la obesidad, qué es lo que la produce y hace que se esté propagando con tanta rapidez?  Según los autores de este estudio las causas pueden ser igual de complejas que la propia epidemia y queda mucho camino por recorrer antes de poner fin a esta enfermedad que desgraciadamente está tan de moda.

En mi opinión engordan como cualquier otro tipo de azúcares, no son “el ogro” de la nutrición, ni tampoco son