servicio doméstico 

UN ACTO DE FE 

Es una tarea que ha cambiado mucho en los últimos lustros. Cuando y era pequeña, las personas que ayudaban en los hogares estaban normalmente acompañadas por la señora, y tenían un empleo fijo para toda la vida, eran personas como de casa. Pero todo cambia, y el distinto modo de organizarnos, nos ha llevado a cambiar también el modo de gestionar nuestro servicio doméstico.

Lo primero de todo, es el acto de fe. Es el mayor acto de fe que yo he visto hacer en mi vida, a mi no me ha tocado, pero alguna de mis amigas son expertas en actos de fe. Y me explico; resulta que trabajan fuera de casa de sol a sol, pero han tenido un bebé hace muy poco tiempo, y se les ha ido la persona que tenían contratada. Entonces, comienza la búsqueda de referencias a destajo, y se encuentra una chica encantadora, de un país lejano, y se contrata.

Los acontecimientos que ocurren demuestran que en general contamos con excelentes personas en el servicio doméstico, pero la realidad es que dejamos las llaves de casa y a nuestros hijos a personas que apenas conocemos por referencias, y la familia sale a trabajar de sol a sol. Dime si eso no es un acto de fe, y dime si no merece la pena que dediquemos en estoyradiante una sección a tratar de ayudarnos con el asunto. 

En la columna de la derecha puedes ver desplegados los distintos aspectos de este asunto, desde el punto de vista de búsqueda, desde el punto de vista legal… todo a tu disposición.

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