Confieso que soy de esas personas, que no es que no quiera beber agua y otros líquidos, es que no me entra ni en verano. Sin embargo, ahora que comienzo a hacer los nuevos propósitos para 2013, prometo que voy a mentalizarme de lo importante que es hidratarse bien.

Si lo pensamos un poco, y hacemos caso a lo que los científicos dicen sobre que somos casi todo agua, aunque no se vea (nada de grasa, somos agua…) entenderemos sin mucha dificultad que debemos administrar a nuestro organismo aquello de lo que está formado para que pueda mantenerse joven y en forma.

Si es que además es muy sencillo, verás. Beber muchos líquidos, una alimentación adecuada y la actividad física que puedas hacer. Así, hasta viejecitos, yo ya no me salgo de esta frase. Esto lo he leído aquí, así que si quieres más información te paso el enlace, no sin antes subrayar una frase que me ha impactado: ‘un menor consumo de alimentos y bebidas y la menor actividad física suponen un grave deterioro físico y psíquico, morbilidad y mortalidad en los ancianos’. http://www.prnoticias.com/index.php/salud/1115/20117804

hidratarnos

Claro, lo que ocurre es que es complicado pensar que nos vamos a hacer mayores, pero antes o después lo seremos, y más vale que lo seamos. La hidratación es muy importante siempre, pero en las personas mayores muchísimo más. Yo le digo a mi abuela que tiene que beber mucha agua, pero creo que es de otra pasta porque con 94 años no la prueba y está fenomenal, así que de ella en esta ocasión, y sin que sirva de precedente, no nos vamos a fiar nada de nada.

Para quedarme convencida del todo y no dejar de tener una botella de agua encima de la mesa (y ver cómo se va vaciando, claro), he consultado un diario especializado en estos asuntos, y dedicado además a los profesionales del sector de la salud. Lo que dice textualmente es “La deshidratación implica un serio riesgo para la salud en todas las edades”

Conclusión, que no debemos esperar a ser mayores para cuidarnos un poco. Parece que como el agua la tenemos al lado y que es lo que siempre nos mandan para curar el resfriado, pues no hay que darle mucha importancia. Como es Navidad no voy a ponerme pesada con lo que nos puede pasar si no nos hidratamos bien, pero en cuanto llegue enero os lo recordaré convenientemente.