Suiza

Vistas desde la catedral de Ginebra

Vuelvo a plantearos una mini guía, pero esta vez de Suiza. He viajado varias veces al país alpino a lo largo de mi vida, y cada vez que vuelvo a estar allí ratifico mi pensamiento, es el país donde siempre surgen planes turísticos diferentes, de los que puedes disfrutar en cualquier época del año.

Os planteo la ciudad de Ginebra como punto de partida de excursiones de un día que se pueden hacer y os lo voy a contar en dos partes divididas en excursiones en Suiza y en Francia, comenzando por las de Suiza.

Ginebra no es de las ciudades más impactantes de Suiza a mi parecer, pero la parte antigua, con su catedral (subid a la torre, las escaleras no son muy buenas, pero cuando hayáis subido y contempléis las vistas, me daréis la razón, es algo que no os podéis perder), el parque de Les Bastions con el muro de los Reformistas y el famoso ajedrez, el Hotel d´Ville, las callecitas con los tejados abuhardillados..etc  tienen un gran encanto.

Rue du RhoneNada más abandonar la parte vieja de la ciudad podemos irnos de compras por la famosa Rue du Rhone, y sus calles colindantes donde podemos encontrar desde H&M hasta firmas internacionales de prestigio. A mí me encantó Globus, gran almacén con una zona para poder picar algo de la parte del mundo que más desees, quiches, creppes, sushi, wok, ensaladas, pizzas…incluso para aquellos amantes de las ostras y el caviar también tienen una zona reservada para ello.

Posteriormente seguiremos el recorrido por la orilla del lago Leman hacia el surtidor, la gran atracción de Ginebra. Seguro que lo habéis visto en más de una ocasión, en fotografías o en la televisión, impresiona el chorro como lo llaman los ginebrinos, y para mí sigue siendo increíble la potencia con la que sale el agua hasta esa altura.

Otra zona a destacar es la otra ribera del lago, existen barcos que cruzan el río para ir de una a otra, los hay turísticos y no, el recorrido es igual, pero mucho más baratos, ¡tenedlo en cuenta! Por la orilla podemos llegar a la ONU, si no queréis ir andando (hay un buen paseo) podéis coger un tranvía desde Cornavin, que tardan 15min hasta la ONU. Si optáis por esta sugerencia del paseo, no os olvidéis de recorrer La Perle du Lac. En la ONU podéis visitar la famosa  y polémica obra de Barceló, las visitas son guiadas y duran aproximadamente una hora, son gratuitas, pero antes debéis pasar un exhaustivo control de seguridad.

suiza

Chorro. Foto: Geneve Tourisme -Stp Engler

También os recomiendo subir al Museo Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja, está cerrado por reformas, pero las vistas del Mont Blanc son muy interesantes; y Le Musée Ariana, no sólo su exterior es llamativo por ser un palacete en mitad de la moderna arquitectura de la ONU, sino que su interior te deja sin palabras, y las piezas de artes decorativas que se pueden contemplar hacen que te traslades a otra época por unos instantes.

Otra opción, que yo no pude hacer, por falta de tiempo, es la de subir a la ONU en tranvía y bajar andando por la Perle du Lac y la ribera del lago. Tanto si vais de una forma u otra, no olvidéis que desde Cornavin sale la Rue du Mont Blanc, y si tenéis un día despejado podéis observar el Mont Blanc, es la única calle que tiene ese privilegio en el centro de Ginebra.

Para comprar regalitos tipo chocolate, cuchillos…etc., para la familia y amigos, os recomiendo Manor, tiene una gran selección de chocolates que no vemos en España y son igual de buenos o mejores que las chocolatinas pequeñas de Lindt que las podemos comprar en cualquier parte del mundo. Mi preferida es Villars, pero comprad las tabletas, tienen sabores que no encontraréis en las mini chocolatinas. Y si queréis comprar cuchillos, os recomiendo la marca vitorinox, yo los tengo y son geniales, claro si queréis un regalo a la última tiene cuchillos para queso y otros usos de colores, lunares…etc.  mirad por la zona de cocina que tienen cosas muy originales.

Suiza viñedos

Viñedos

Viñedos, Monteaux, Gstaad, Gruyer. Es un itinerario para ir sin prisas y disfrutar del paisaje. Los viñedos están en la parte izquierda de la carretera que une Vevey y Montreaux, la que va por el lago Leman, porque  a un lado tenemos el lago, y a otro los viñedos, os recomiendo meteros por alguno de los caminos que suben por ellos, para que tengáis unas vistas excepcionales. (Este recorrido se puede hacer en bicicleta también).

En Montreaux no hay mucho que ver, pero el conjunto de edificios es muy bonito, y el “paseo marítimo” como yo le llamo, hacia el Castillo de Chilly, tiene un particular encanto, restaurantes, hoteles, casas preciosas, barquitos, zonas de baño del lago…etc.

Desde Montreaux  a Gstaad son carreteritas pequeñas con alguna que otra curva y rodeadas de montañas,  según vas subiendo el paisaje cada vez es más idílico, y pocas veces habréis visto algo igual. El pueblecito de Gstaad es de cuento, lleno de buenas tiendas, restaurantes casi todo son casitas de madera, y tiene un gran ambiente, a mi enamoró. Posteriormente fuimos a Les Bains de Charmey, al lado de Gruyer  (pasamos por Gruyer y aunque no entramos la zona del castillo parecía interesante). Los baños fueron el final perfecto de la excursión, tras un larguísimo día te pones el bañador, disfrutas de un spa al aire libre con vistas a las montañas….¿hay algo más relajante y mejor? Yo he ido en verano, pero en invierno está todo nevado, y el contraste es todavía más fuerte, no quiero imaginarme lo que puede ser eso tras un día esquiando !Una maravilla!

suiza bernaBerna. Ciudad de la zona alemana, con una arquitectura totalmente germana, incluidas sus gentes. Se puede llegar en tren desde Ginebra (unas 2 horas) o por autovía (177km). El centro me volvió a recordar otro cuento de mi infancia, calle con soportales, el Ayuntamiento con la catedral una vista hacia el Medievo, la zona de los osos, Bärengraben (si habeis leído bien, el oso es el emblema de Berna, lo veréis por todas partes, incluida en la bandera).

La calle principal es una maravilla arquitectónicamente hablando, y un deleite a los ojos de cualquier turista, en lugar de ir mirando de frente, os recomiendo subir la mirada y admirar los balcones, los muros (muchos de ellos pintados) y por su puesto la torre del reloj, y el Bundeshaus (hay unos miradores a los lados, ¡no os los perdáis! Los mercadillos que hay en el centro, son también interesantes.
Y para tomar algo ligero o hacer una parada corta, os recomiendo la Confisserie Meyer, en los soportales de Spitalgasse, y si sois apasionados de los famosos bretzels al lado de la estación de tren hay unos puestos que los venden de todos los tipos, incluso rellenos.

Espero que os sea útil y os seguiré contando.