Clinique Solares: aprende de rayos, de sol y de cremas, pero no de mi…
He pasado unos días en la playa, y vaya, yo pensando lo peor de los guiris que tenemos en nuestras playas, encendidos como bombillas y ahora voy yo y me quemo la espalda. La cosa ha sido más tonta aún de lo que parecía: me puse la crema otrora Tora solar de spf 50, como siempre, excepto en la espalda, que por no pedir que me la aplicaran, yo misma me di cruzando cada una de mis manos por el cuello y dando una pequeña palmadita-refregón en cada lado superior de los hombros por detrás.
