Hoy os escribo desde Cáceres. El aire es diferente, la tranquilidad que se respira, la amabilidad de la gente. No puede ser mejor.
Cáceres es una ciudad pequeña pero con un encanto especial. En un fin de semana se puede conocer de sobra, desde su cultura, su manera de vivir y sobre todo, y lo que más atrae a sus visitantes es la parte antigua, una de las más bonitas de España y declarada Patrimonio de la Humanidad. En invierno, puedes pasear de noche por esta zona, oyéndote tus propios pasos entre la niebla y las farolas. Os invito a conocerla porque os asombraréis de lo que podéis encontraros a menos horas de camino de lo que pensáis.