El sábado en Madrid despertamos con un día que no es que estuviera oscuro, es que parecía pleno invierno. Y cualquiera se queda en casa un día entero con los niños. Así que a las 9 ya estábamos vestidos y a las 10:30 en un centro comercial. Sí, a mí tampoco es que me gusten más que las tiendas de la calle, pero es que es muy cómodo, tienes parking asegurado, no te mojas seguro, tienes todo en el mismo sitio, con lo cual no tienes que montar y desmontar del coche, etc.
En fin, que no quiero hacer una promoción de ellos pero reconozco que me vienen fenomenal.

El caso es que ya parece que hoy empieza a mejorar el tiempo, no demasiado, pero al parecer llega algo más de calorcito,y con él la ropa de verano, y las sandalias de esparto. ¿Qué os parecen estas? ideales las veo yo, sí, pero claro, no son unas zapatillas de esparto cualquiera, son de Valentino. Y eso se paga, y lo vale, claro.
“Sólo” cuestan 420 euros, aunque claro, están rematadas en piel, con costuras impecables, un aplique muy mono de la flor, etc.

Ya os he hablado otras veces de esta marca que sobre todo en zapatos tienen unas cosas fantásticas, y si no, mirad estas sandalias.
Por si alguna se anima, os dejo su web en la que ampliando podréis verlas mucho mejor. Seguro que son una maravilla y puestas puedes pasar el día entero sin que te duelan los pies, pero mi bolsillo no se podría permitir algo como esto. Ni mi conciencia tampoco, claro.

VALENTINO GARAVANI