Siempre he querido una joya de Bulgari, bueno, siempre no, desde que una vez lo vi en un escaparate, aquel maravilloso colgante... Cada vez que mi marido me iba a regalar algo y me preguntaba si tenía alguna preferencia le decía "el colgante de Bulgari" pero tras varias intentonas me confesó que lo había ido a ver, pero que pasaba nuestro límite para regalos, que no es que tengamos un límite fijado, pero esa cantidad era demasiado para uno de nuestros regalos. Así que yo me conformé, y aunque siempre que voy a El Corte Inglés me acerco a su estand para verlo, no aspiro a tener uno, aunque sí que me pongo a pensar cuál elegiría yo.