Los niños aprenden por imitación. Si ven que en la mesa hay fruta y verdura a diario, y que los padres disfrutan comiéndolas, antes o después terminarán sintiendo interés por ellas.

Cuando el niño es pequeño, hay que cortar las verduras en trocitos, para evitar que se atragante. Además, debemos estar a su lado mientras come. Mira una receta muy curiosa:

Ingredientes : Una hoja de lechuga romana, 1/4 de manzana roja, una cucharada de granos de maíz, una zanahoria muy pequeña, 1/4 de aguacate maduro, 1/2 yogur, unas gotas de zumo de limón, una cucharadita de aceite de oliva