Siempre he pensado que una buena comida es como una historia bien contada: tiene ritmo, sorpresa, emoción y, sobre todo, alma. Por eso, cuando un restaurante logra transmitirme todo eso en un solo almuerzo, sé que merece ser compartido. Y así fue mi experiencia en Allégorie, una de las aperturas más interesantes y elegantes de los últimos tiempos en Madrid.

Ubicado en el corazón de Chamberí, Allégorie es mucho más que un restaurante francés: es una declaración de intenciones. Aquí no se viene a repetir fórmulas clásicas, sino a reinterpretarlas con una delicadeza casi poética. Su chef, Romain Lascarides, trae consigo una formación impecable y una trayectoria que impresiona: ha pasado por templos gastronómicos en Francia como La Vague d’Or o el mítico 1947 de Yannick Alléno. Pero lejos de buscar el virtuosismo por el virtuosismo, su cocina se centra en la armonía, en los sabores bien pensados y en la emoción que provocan.

Romain Lascarides
Uno de los grandes protagonistas de su propuesta, curiosamente, no es un ingrediente en sí, sino un hilo conductor: la salsa. En Allégorie, la salsa no acompaña, sino que lidera. Une sabores, estructura los platos y eleva cada bocado. Es como una sinfonía suave que todo lo envuelve y transforma.
Yo opté por su Menú Preludio (39€), una opción disponible de martes a jueves, tanto a mediodía como por la noche. ¿Lo mejor? Cambia cada mes y medio, lo que te anima a volver para seguir descubriendo. En esta ocasión, empecé con un huevo perfecto con panceta y salsa meurette que era pura suavidad y sabor, seguido de un lomo de cerdo con tartaleta de chalotas y mostaza antigua que me dejó sin palabras.


Lomo de cerdo Tartaleta Tatin de chalotas, zanahoria, mostaza antigua
El postre, una pavlova de kiwi con merengue y sorbete, fue el final refrescante y elegante que todo menú debería tener.

Pavlova de kiwi con merengue y sorbete
Como me gustan mucho los postres, también probé (probé y casi no dejé probar a mi acompañante) esta Tartaleta de vainilla Mousse de vainilla, praliné, caramelo… que me dejó sin palabras. Tengo que volver solo para repetir estos postres…

Tartaleta de vainilla Mousse de vainilla, praliné, caramelo
El espacio acompaña la experiencia: una barra a pie de calle con un rincón más íntimo al fondo y, en la planta superior, un comedor luminoso, con cocina a la vista, donde todo está pensado para que te sientas en un pequeño refugio parisino sin salir de Madrid. Mención especial también para su carta de vinos,con más de 100 referencias seleccionadas con mimo entre etiquetas españolas y francesas, algunas muy difíciles de encontrar.
Y si lo tuyo son los planes más informales, puedes probar su carta de bar: tapas reinterpretadas con ese toque francés que convierte algo sencillo en algo especial. Y sí, también tienen coctelería de autor, por si quieres alargar la sobremesa.
Dónde: Bretón de los Herreros, 39 (Chamberí)
️Cuándo ir: De martes a sábado, de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:00
Precios: Carta aprox. 85 € / Menús desde 34 €
restauranteallegorie.com
Allégorie no solo me gustó. Me encantó. Espero que os guste tanto como a mi.
También te puede interesar: Martinica, un restaurante para conocer
Deja tu comentario