Hace ya unos días que no me despido de ti por la noche, y no pienso perder las buenas costumbres. Gracias por haber estado ahí de nuevo. Cada día somos más y esto supone que quiera ofrecer más y más cosas, lo que me lleva mucho tiempo en la trastienda, y a veces pasa un buen rato hasta que te pongo otro comentario, pero no dudes que siempre estoy ahí. Felices sueños, amiga.

A partir de hoy, cuando te de las buenas noches, lo haré con una frase a modo de reflexión para llevar a la cama, así que:

“Tu y yo no somos más que una sola cosa. No puedo hacerte daño sin herirme”

Majatma Ghandi