Criadas y SeñorasEl director de “Criadas y Señoras”, Tate Taylor, nos sumerge en el problema de la discriminación racial que sufrieron los negros en la América profunda de los años 60, y lo hace a través del retrato de unas sirvientas que padecen toda clase de vejaciones por parte de sus señores. Basándose en la novela homónima de Kathryn Stockett, el realizador consigue removernos las entrañas y hacernos llorar ante tremendas injusticias y el afán de superación de quienes las sufren.

 

Criadas y Señoras” transcurre en el estado de Mississippi, en la ciudad de Jackson. En aquel entonces todo hogar blanco que se preciara contaba con el servicio de al menos una mujer negra que cuidara de sus niños e hiciera las tareas del hogar. Aquellas empleadas domésticas  cuidaban con eficacia y cariño de los pequeños de sus señores mientras los suyos quedaban solos, sabiendo además que lo más común en un mundo en el que la población de color era despreciada era que esos mismos niños al crecer las trataran con desprecio. Aquellas mujeres no eran nadie, no significaban ni merecían nada. Eran criadas negras, lo que equivalía a no estar ni a la altura de los perros de la casa.

Los derechos civiles de los afroamericanos no solo no existían, sino que estaba estrictamente prohibido reivindicarlos por parte tanto de blancos como de negros. Cualquier exceso en ese sentido podía significar la muerte, oficial o extraoficial, de quien forzara la situación. En aquel entorno tan enfermizo solo algún que otro blanco, los menos, se escandalizaban ante semejante tiranía, y este es el caso del personaje que encarna Emma Thompson, Skeeter Phelan. Skeeter es una periodista recién licenciada y apasionada que decide escribir un libro para contarle al resto del mundo hasta qué punto puede cebarse la crueldad en estas criadas de Mississippi, y lo hace consiguiendo los testimonios anónimos de todas ellas.

 

Criadas y Señoras“Criadas y Señoras” es una película muy emocionante. La interpretación de las tres protagonistas es magnífica. Emma Thompson (“Rumores y mentiras”) demuestra que sigue creciendo como actriz dejándose llevar de manera muy apasionada por el compromiso y las emociones, Octavia Spencer (Minny Jackson) tiene una vis cómica fascinante capaz de disfrazar un espantoso sufrimiento y Viola Davis (Aibileen Clark) transmite una incalculable, contenida y desgarradora intensidad dramática con la mirada. Cabe destacar también a Jessica Chastain (“el árbol de la vida”) interpretando el papel de Celia, un papel encantador y muy entrañable admirablemente interpretado, una mujer fuera de lugar en un mundo tan odioso e inhumano.

 

criadas y señorasCon excesivo metraje y a ratos exagerado tono de melodrama (lo que no es bueno porque desvirtúa la tragedia ya de por sí espantosa), “Criadas y Señoras” es sin embargo un largometraje que maneja bien las emociones del espectador sabiendo hallar incluso momentos de gran sentido del humor. Mayúscula sorpresa en la cartelera norteamericana de 2011, la película es muy interesante a nivel argumental y subraya el inmenso valor de tres grandes mujeres dispuestas a luchar contra el racismo a cambio de jugarse hasta la propia vida. La cinta es un magnífico homenaje a aquellas personas que, a pesar de soportar espantosos sufrimientos, son capaces de mantener intacta la propia dignidad.

Se estrena el 28 de octubre y aquí tenéis el tráiler y su web: Criadas y Señoras