Quizás hayáis aprovechado estos días soleados para poneros algunos ratos al sol. O quizás, los días que está haciendo más frío, os hayáis puesto, como yo, un rato al sol para estar más a gusto. Pero, ¿os habéis puesto protector solar? yo es algo que ya hago siempre, incluso en invierno. No todos los días, pero muchos sí. Y si veo que voy a estar más expuesta, como el fin de semana me pongo la crema de color con factor de protección 50.

Estoy ya muy concienciada con el peligro que suponen los rayos solares, pero más que en el peligro, me pasa como a la gente con el cinturón de seguridad, que se lo pone por la multa, no por el peligro. Pues yo me pongo protector solar para evitar las arrugas, no tanto por el peligro que suponen los rayos solares.

El año pasado usaba la crema protectora con color de Bioderma, me gusta mucho su acabado, es casi como maquillaje. Y este año estoy usando la de Be+, de laboratorios Cinfa, con un factor de protección de 50.

Be+

¿Diferencias o ventajas de esta última?

Hay dos tipos de radiaciones, la ultravioleta (UVA y UVB) y la infrarroja A (IR-A).

La ultravioleta es la responsable de los efectos visibles del sol como las rojeces, quemaduras, y a largo plazo, del envejecimiento cutáneo prematuro. Representan un 7% de las radiaciones solares que llegan a la superficie terrestre.

Las radiaciones infrarrojas representan el 40% de las radiaciones del sol. Se trata de un calor seco que no se siente pero que penetra profundamente en las capas de la piel incrementando su temperatura y haciendo que las células “funcionen peor” llevando por ejemplo a destruir el colágeno.

Además el efecto conjunto de estas radiaciones provoca, a largo plazo, alergias al sol y aumentos de los daños en el ADN que pueden desembocar en cáncer de piel.

Los protectores de Be+ cuentan con filtros para las radiaciones UVA y UVB y también para la radiación infrarroja, por eso su protección es más completa.

Así que, no olvidemos protegernos, también en invierno, de los rayos solares porque siguen siendo agresivos. Además de hidratarnos la piel y los labios en especial, las manos, beber mucha agua y limpiarnos bien el rostro antes de acostarnos, los cuidados básicos que deberíamos seguir siempre. Be+