Declaración de GuerraTenemos 5 entradas dobles para el estreno de la película Declaración de Guerra de la productora GOLEM .

El pase es en cines Golem, el día 8 a las 20:30, Calle de Martín de los Heros, 14  28008 Madrid

¿Quieres llevarte una? sólo tienes que dejar un comentario aquí en debajo de esta entrada diciéndonos por qué quieres ver la película, hasta el día 3 de febrero de 2012 a las 23:00hs y además estar suscrito a estoyradiante.com por email: suscríbete aquí. Sortearemos y el día 4 os comunicaré los ganadores de cada uno de los 5 pases dobles. !Suerte!

Sinopsis de Declaración de Guerra:

Una pareja, Roméo y Juliette.
Un niño, Adam.
Una lucha, la enfermedad.
Y, sobre todo, una gran historia de amor, la suya.

Es una película un tanto singular, no es un drama ni una comedia. Es una historia autobiográfica.

Declaración de Guerra es la historia de un niño enfermo y, más aún, la historia de una pareja que se enfrenta a esa prueba.
Una historia de amor que pasa por el filtro de esta prueba, y relatada a modo de paralelismo con Romeo y Juliette.

Según su autora Valerie Donzelli: “La película es autobiográfica en el sentido de que Jérémie y yo tuvimos un hijo que enfermó gravemente, pero no relata nuestra historia.” Os dejo aquí sus palabras en una entrevista:

P-    ¿Cómo se pasa de la emoción íntima y visceral de un drama vivido a una película con la que todo el mundo puede identificarse?

R-    Para mí, el cine es eso. Parto de mi ombligo y hago un zoom hacia atrás para contar algo más universal: la relación con la educación, el hecho de ser padres y de enfrentarse a lo peor que pueda pasar, tener un hijo que se debate entre la vida y la muerte. O sea, contar la relación con la vida. Jérémie supo describir maravillosamente cómo conseguimos hacer una película a partir de una historia muy personal. Declaración de Guerra utiliza una vivencia triste para convertirla en algo positivo. La película estuvo gestándose mucho tiempo en mi interior hasta que entendí que había llegado el momento de hacerla.

P-    Sus personajes nunca se autocompadecen.
R-    No tienen tiempo, tienen demasiado que hacer. Roméo y Juliette son una máquina de guerra de doble cabeza. Tienen claro cuál es el objetivo y eso les da fuerzas, sobre todo porque el cáncer es una enfermedad muy particular, una enfermedad viva, una especie de alienígena fabricado por nosotros mismos, al tratarse de una célula que se vuelve loca sin que sepamos por qué.
Ante una prueba tan terrible, todos los personajes sacan lo mejor de sí mismos. Incluso la madre de Juliette, un personaje bastante tóxico, saca su grandeza. Quería hacer una película idealista y esperanzadora.

–    ¿Cómo convenció al personal sanitario para que apoyara el proyecto?
–    En primer lugar, se acordaban de nosotros. Pasamos mucho tiempo con ellos y, además, nuestro hijo se curó, también se acordaban de eso. Nos pusimos en contacto con ellos, les di el guión, les expliqué lo que quería hacer.
En general no hemos retocado ningún decorado, excepto el piso en obras y el apartamento de Roméo y Juliette del principio. Me gusta la idea de trabajar con cosas reales, adaptarme a lo que hay.

–    ¿Una cámara fotográfica?
–    Sí, casi toda la película está rodada con una Canon y con luz natural. Una cámara fotográfica que filma, no puede haber nada mejor. Nadie sospecha que se rueda una película.
Planificamos la puesta en escena para conseguir el mejor rendimiento de la cámara. Al principio pensé en rodar cámara en mano, pero acabamos trabajando casi siempre con un trípode. Los únicos planos rodados en 35 mm son los del final porque son a cámara lenta y quería que salieran bien, algo mucho más difícil con una cámara fotográfica.