Como ya os he contado en varias ocasiones, en mi familia tengo casos de dermatitis atópica y en ciertas épocas del año los picores van siendo mayores, la piel está cada vez más seca y hemos probado tantas cosas, que ya podría escribir un libro de consejos para combatir la dermatitis atópica recopilando todo los consejos que pediatras, dermatólogos, vecinas y farmacéuticas me han dado durante estos años.

Como dudada de la base científica de algunos de ellos, decidí consultar al Doctor Juan Arenas, asesor médico de Eucerin, que me dio los siguientes respuestas sobre los mitos de la dermatitis atópica.

Mitos de la Dermatitis Atópica

1. Ducharse todos los días no es bueno para la DA

ducha agua tibia

La ducha e higiene diaria es un acto cotidiano que se relaciona con las costumbres sociales y con los hábitos del autocuidado. Fisiológicamente se requiere la higiene para la eliminación de restos de secreción de las glándulas cutáneas (sudor y sebo) y de suciedad; tanto una como otra constituyen un terreno para el anidamiento y desarrollo de microorganismos o parásitos que pueden alcanzar niveles peligrosos para la salud de todo el organismo humano.

Los cosméticos higiénicos no están destinados a penetrar en la piel sino a eliminar, de la superficie de la piel (ya sea arrastrando, emulsionando o solubilizando) toda clase de contaminantes (sebo, sudor, suciedad), dejando la misma en perfectas condiciones de limpieza para su normal metabolismo.

El progreso ha hecho que los productos de higiene que existen en el mercado sean muchos y muy variados. Si se utilizan productos de limpieza que puedan ser muy agresivos para la piel, podremos dañar la capa superficial y barrera protectora de la piel, por lo que, como consecuencia la piel se seca y sensibiliza en extremo. Si la piel ya es sensible y seca, como es el caso de las dermatitis atópicas, el uso de detergentes y jabones no específicos puede dañar más su sensible piel.

Por este motivo, se ha dicho que no se debe bañar no duchar tanto a los niños afectos de dermatitis atópica. La aparición de la dermocosmética con productos eudérmicos y afines a la piel, que re-engrasan a la vez que limpian, con agentes muy suaves pero efectivos a la vez, mantiene la eficacia del acto de la higiene diaria sin dañar la piel seca y sensible de los atópicos. Por lo tanto, ducharse a diario es bueno pero con los productos adecuados que no dañen la piel sensible atópica.

2. Ducharse con agua fría o tibia, el agua caliente perjudica la DA

bano bebe

La higiene en los pacientes con atopia es un pilar muy importante del tratamiento preventivo del brote ya que estos niños tienen una piel seca y debemos evitar dañar y deshidratar aún más su barrera cutánea ya lesionada de base.

El baño, sobre todo en los lactantes, es un momento importante ya que le permite adquirir unas rutinas determinadas y es un momento relajante y de contacto con los padres. Si se realiza de forma adecuada no resulta perjudicial para los niños con dermatitis atópica, por lo que es importante que desde un primer momento aprendamos a realizarlo de forma correcta.
En los niños de mayor edad es preferible sustituirlo por duchas cortas con agua no demasiado caliente para no agredir el manto lipídico de la piel y evitar la pérdida de agua a través de la barrera cutánea dañada.

  • Utilizar agua tibia (temperatura no superior a 32º)
  • No usar esponjas ni manoplas.
  • Usar jabones detergentes suaves (productos de pH similar al de la piel y sin fragancias)
  • No prolongar el baño, máximo unos 10 minutos.
  • Realizar un secado suave, no frotar la piel.
  • Aplicar la crema hidratante justo después del secado.

3. Se debe cambiar de crema porque la piel “se acostumbra” a la misma

Dermatitis-Atopica

La idea que las cremas crean “dependencia” en la piel y que ésta se “acostumbra” a su acción es errónea. Si la necesidad cutánea queda resuelta y satisfecha, fisiológicamente le habremos aportado salud a la piel. La salud cutánea es el objetivo del cuidado de las pieles, en este caso sensibles y delicadas como son las de los pacientes atópicos. Si conocemos lo que está ausente y lo que falta en una piel afecta con esta enfermedad, y se lo aportamos con tratamientos y productos de cuidado habremos solucionado el problema de esta enfermedad de la cual todavía no se conoce su origen.

Por lo tanto, los productos paliativos que mejoran el estado de la piel atópica o bien de las dermatitis atópicas, no causan dependencia y se deben aplicar con fines terapéuticos.

4. Tomar leche o lácteos es perjudicial para la DA

lacteos

Los niños con dermatitis atópica tienen más riesgo de padecer alergias alimentarias (a la leche, al huevo, a los frutos secos, a la soja, al trigo y al marisco) aunque éstas no son las causantes de su eccema. Por lo general, no se recomiendan dietas particulares pero en caso de una sospecha fundada se debe consultar al médico y valorar la realización de pruebas de alergia.

Por lo general se aconseja a madres con familia atópica prolongar la lactancia materna hasta los 6 meses, retrasando así la diversificación alimentaria y limitando así el contacto del niño con alérgenos digestivos. Se cree que esta conducta podría disminuir el riesgo de padecer dermatitis atópica.

5. Tomar aceite de oliva es bueno para la DA

aceite de oliva

Hay muchas teorías sobre el porqué de la dermatitis atópica. Una de ellas atribuye un papel importante a los Ácidos Grasos Esenciales (AGE) Omega 3. Unas grasas que nuestro cuerpo debe tomar de la dieta porque no es capaz de sintetizarlas. A parte de otros efectos sobre el desarrollo neurológico y la hiperactividad y el déficit de atención, la carencia de AGE Omega 3 parece empeorar la dermatitis atópica. Pueden darse alimentos ricos en omega 3 (pescado azul, aceite de oliva, aceite de onagra…) o suplementos de venta en farmacia específicos de esta sustancia. No funciona en todos los niños, pero dado de forma continuada parece mejorar en muchos la dermatitis.

Un factor relacionado con esto son las “grasas trans”. Son grasas especialmente perjudiciales por su capacidad de oxidar otras sustancias. Entre ellas, son el enemigo número uno de los omega 3, ya que pueden destruirlos al oxidarlos. En algunos países está empezando a legislarse contra su uso en la alimentación, pero por ahora en España, ni siquiera es obligatorio indicar en los alimentos que las llevan. Suelen ir especialmente en la bollería industrial.

Otro problema es el exceso de Omega 6 de origen animal en la dieta (carne grasa y piel de animales), ya que el balance entre Omega 3 (aceites vegetales y pescado azul) y 6 de origen vegetal (aceite de oliva, nuez…) en el lado beneficioso y omega 6 de origen animal en el lado perjudicial regula muchos procesos inflamatorios. En la dieta occidental esta relación está muy desplazada hacia los segundos, lo que favorece los procesos inflamatorios y con ellos las alergias en general.

Por lo tanto es necesario reducir la cantidad de alimentos ricos en grasa animal y aumentar los ricos en grasas vegetales (aceite de oliva p.ej) y pescado azul. Y mientras esto se consigue, puede ser necesario el aporte de Omega 3 en suplementos.

6. Aplicarse aceite de oliva en la piel es bueno

Hay experiencias de pacientes que han usado el aceite de oliva tras el baño y se lo han aplicado sobre la piel. Evidentemente, la capacidad nutritiva del aceite de oliva, así como su acción protectora de la piel es importante, pero su cometido cosmético no lo es tanto.

La necesidad de la piel atópica, en las investigaciones dermatológicas, pasa por averiguar qué es lo que le falta en comparación con la piel no enferma; se ha evidenciado la ausencia, entre otros elementos, de ácido linoléico y gamma-linolénico, ceramidas que se encuentran en la naturaleza en forma de ácidos grasos esenciales Omega 6 (procedentes de la onagra o de las pepitas de uva). La aplicación de emulsiones que contengan estos lípidos, puede mejorar la función barrera de la piel.

Con aceite de oliva (ácido oleico) la oxidación de la piel se retrasa mucho ya que el ácido oleico es altamente resistente a la oxidación, pero no es lo que realmente cubre la necesidad total de la piel atópica.

Se debe investigar más al respecto, pero el horizonte es, si no más, muy interesante.

7. Sólo los corticoides alivian los brotes de Dermatitis Atópica

piel hidratada

 

Como hemos comentado anteriormente, cubrir las necesidades y tratar cada uno de los signos de la enfermedad es la aproximación más correcta al tratamiento de la DA, tanto en su fase de brote como en los periodos de intervalo.

La enfermedad cursa con un factor inflamatorio importante, de ahí que se le denomine dermatitis.

Para tratar la dermatitis, se suelen utilizar los fármacos corticosteroides tópicos. No obstante, estos medicamentos presentan algunos efectos secundarios si se emplean de forma prolongada: por ejemplo, pueden provocar un adelgazamiento de la piel de la zona donde se aplican (atrofia cutánea), estrías (marcas de rascado), aumento del número y del tamaño de las venas cutáneas, hirsutismo (aparición de vello donde se aplican), piel desigual y acné.

Son altamente eficaces, pero existe una “corticofobia importante” tanto por los familiares de los pacientes como por parte de los médicos (pediatras), que hace que se busquen alternativas.

Como comentamos antes, los signos de la enfermedad, además de la inflamación, son la sequedad cutánea, la posible infección (por lesiones de rascado), el picor (fundamental) y el propio rascado, que provoca más sequedad, daño de la barrera cutánea y…. vuelta a iniciarse el círculo vicioso de la dermatitis. Para mejorar este brote agudo, lo ideal es romper el círculo. Así mejoraremos y aliviaremos la enfermedad.

Hidratar, nutrir, aliviar el picor, reducir la inflamación y prevenir las infecciones son las mejores armas para el tratamiento alternativo a los corticoides.

8. La Dermatitis Atópica no tiene cura

dermatitis-atopica-picor

Si por curación nos referimos a la erradicación completa de la enfermedad, hemos de decir que actualmente no tiene cura.  Se trata de una enfermedad hereditaria, congénita, crónica y con un componente inmunitario muy importante, de la cual se conocen los factores desencadenantes, sus síntomas, sus signos y alteraciones microscópicas, como se mejora…. pero no sabemos realmente cual es el origen. Se dice que para curar definitivamente una enfermedad hemos de saber la causa y su origen, para que así, atacar directamente la “raíz” y erradicarla o prevenirla.

Todo lo que la ciencia dermatológica e inmunológica ha avanzado es en consolidar el tratamiento sintomático pero los avances en terapia biológica (aunque van avanzando de forma muy esperanzadora) no son definitivos a la hora de poder decir que la enfermedad tiene cura.

Desde aquí agradezco enormemente al Doctor Arenas su colaboración y espero que vosotras también hayáis aprendido tanto como yo al respecto.

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