Hoy quiero presentaros una nueva sección: Dieta Sana gracias a una Mente Sana. Cómo adelgazar sin amargarse.

Una nueva colaboradora nos hablará cada semana de su experiencia por la cual ha pasado de la talla 48 a la 38!!! no es una persona fuera de lo común, no es diferente, no es sobrenatural, es como cualquiera de nosotras, pero que se ha planteado la dieta desde su propia actitud interior, y no como solemos hacer la mayoría, al menos yo, que piensa en dieta y se le viene una tableta de chocolate a la cabeza.

Ella es amiga mía, y se llama Pilar. Os va a encantar.

DE LA 48 A LA 38…

Comer es un placer o un castigo??

Siempre se ha dicho que los “gordos” tienen cara de felicidad y son más felices que los demás al permitirse excesos y no sufrir literalmente en sus carnes las palabras restricción o control. Lo que nadie nos cuenta es que la felicidad también cabe en una talla 38.
Me llamo Pilar Fernández  y en unos pocos meses he pasado de la talla 48 a la 38…no he ido Lourdes, ni he pasado por el quirófano ni he padecido ninguna enfermedad…solo he tenido mucha determinación y he hecho algo que suele sonar a drama: DIETA.

Había probado un montón de dietas, tomado todas las pastillas, leído un montón de libros y todo iba bien al principio, pero perdía unos kilos, me sentía mejor, bajaba una talla o dos, me compraba de nuevo ropa…pero pronto pasaba a los hábitos de siempre y en otros tanto meses en que bajaba totalmente la guardia, volvía a recuperar el peso perdido y por si acaso, mi cuerpo añadía algún kilo más… lo que los médicos llaman la dieta yoyo o el rebote…así que con 30 y tantas primaveras había ido subiendo de talla dieta tras dieta hasta llegar a la 48. Unos meses después uso la talla 36-38 y peso 27 kilos menos.

Todavía me estoy preguntando cómo he sido capaz de hacerlo, por que el éxito, no ha sido una pastilla milagrosa que se come la grasa, ni una máquina mueve carnes que te deja un cuerpo de modelo…sino un cambio muy profundo interior que se ha manifestado exteriormente.

Lo que quiero contaros a lo largo de unos capítulos, no es la dieta milagrosa, que obviamente me ha ayudado,  sino las cosas que he aprendido y los errores comunes de todos a los que nos gusta comer y pensamos que hacer dieta puede ser el mayor drama de nuestra vida. Y no es así…todo depende de qué lado lo mires y cómo lo vivas interiormente. La fuerza viene de adentro, pero hay que estar preparado para saber sacarla y no siempre es fácil y desgraciadamente, nadie te enseña a hacerlo.

POR UN POQUITO, NO PASA NADA….

29 de Julio: después de varios intentos en los meses previos, me decido a probar suerte con un nuevo endocrino al que le llevo las últimas analíticas de tiroides, metabolismo, hormonas y me pone encima de la mesa una dieta muy restrictiva donde no podía comer más que lo que ponía en el papel…y a una semana de irme de vacaciones!!! y qué hago en vacaciones??

Ese era el reto, por que si empezaba después de 10 en Mallorca desayunando ensaimadas, sobrasada y las miles de cosas maravillosas que da la tierra, hubiera tenido que añadir a la cifra de kilos al menos 2 ó 3 más; así que tomé el toro por los cuernos y me dije a mi misma que buscaría la manera de conciliarlo todo sin tener que renunciar a llevar una vida “normal”….pero cómo se va una de vacaciones a Mallorca sin tomar un tinto de verano, ni una copa por la noch…, ni un helado ni nada!? Pues muy sencillo, centrándome en TODO LO QUE SI PODIA TOMAR…

Continuará…podréis encontrar los capítulos en la sección Belleza Y Salud debajo del logo de Estoyradiante.com