Las que los tenemos, nos pasamos el día pensando en nuestros hijos, en si tienen alergia, en que la ropa se les ha vuelto a quedar pequeña y hay que comprar algo para primavera y para el verano, sacar la poca que el año pasado dejaron viva, pensamos en cómo les crece el pelo, en que no lleven la cara sucia…

 

Todo eso está muy bien, faltaría más. Sin embargo, la verdadera educación de nuestros hijos no tiene mucho que ver con eso. Ellos lo agradecen, pero esperan algo más. Hace unos días, lucía el sol en Cáceres, y decidí salir a dar un paseo con los dos mayores en bicicleta. Nos detuvimos en un semáforo en rojo. El mayor, le dijo al mediano que ni se le ocurriera pasar, que estaba el muñequito rojo y había que esperar el verde. Además, era de esos que cuentan los segundos que faltan, no sé si los habéis visto, así que le iba descendiendo poco hacia el cero.

 

En eso, cuando ya estaba casi convencido de que no se puede cruzar con el muñeco rojo, aparece un señor con, parecía, su nieto de la mano, y le dice; “vamos, cruza rápido que ahora no vienen coches”. Me sentí mal, no sólo por el pequeño, sino por los míos también. Todos debemos dar ejemplo a todos en esto de la educación vial, porque no sólo es vial. Con las señales los niños aprenden a respetar al otro, a darle prioridad cuando la tienen, fomentan su paciencia, les ayuda a vivir despacio.

educacion vial

Os cuento todo esto que no pensaba poner porque ya se me había olvidado, porque me he encontrado con una campaña de la Fundación Mapfre que me ha encantado. Esta destinada a los que tienen entre seis y once años y les enseña esas cosas que todos deberíamos practicar, además de saber, claro, mediante unos juegos educativos chulísimos que pienso enseñar a los míos.
Hay un vídeo que me ha encantado, en el que un niño muy simpático muestra lo que hacemos bien y lo que hacemos mal. Por cierto, ¿sabías que cada día un niño sufre heridas graves en España por un accidente de tráfico?

 

Desde entonces pienso que las bicicletas también pueden servir para educar. Primero, se deben revisar tras el invierno, y así podemos enseñarles a cuidar sus cosas , luego enseñarles a montar seguros, el casco y todo eso, y durante todo el trayecto, sin ser demasiado pesados, mostrarles que no debemos ser como el abuelo que tanto quiere a su nieto y sin embargo cruza a través de un semáforo en rojo. Si se lo hubiera explicado… ¡a la próxima lo hago!, mis hijos me estarán agradecida, claro que sí.