Bueno, pues aquí sigo esperando, en buena esperanza (nunca mejor dicho) y parece que él no quiere llegar todavía, eso es que está agusto y está bien donde tiene que estar, así que yo aguantaré un poco, que ya no queda nada.
De todas formas, la espera lo merece. Esas mujeres que tienen que ir a dar a luz andando varios kms. hasta el doctor, y luego volver con sus recién nacidos andando de vuelta, esas sí que tienen mérito. Lo nuestro es más que llevadero, y es un motivo de alegría, así que, Jaime, te espero aquí para cuando quieras salir a vernos.
Jaimeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
que emocion!
¡Qué venga yaaaaaaaaa!
Mucho ánimo Ana!! que ilusión, y menuda recompensa por la espera!!! un beso
Yo también lo espero, aunque no sea el sufridor
Mucho ánimo! Y felicidades! Un beso
Jaime ¿qué haces ahí todavia? todos queremos verte ya. Un beso para tí y otro para mamá.