Os quería contar cómo ha sido mi fin de semana en Valencia, por si os sirve de ayuda cuando estéis pensando en una escapadita. Y digo de ayuda solamente porque no creo que sea una guía de viaje ni un plan que le guste a todo el mundo, porque el objetivo era descansar,  cambiar de aires, nada de caminatas ni cansarme para ver todo, eso ya lo hice otra vez. Este fin de semana era para ver esta maravillosa ciudad, conocerla un poco mejor, pasear por sus calles, ver su ambiente, ir de tiendas, comer bien, etc.

El viernes solamente fue llegada, cena y a dormir. No sin antes una charla con mis compañeros de viaje, claro está.

El sábado por la mañana paseo por el centro, de tiendas ya adornadas de Navidad. Entre mis descubrimientos, Ale-Hop, una tienda de cosas de casa y regalos para llevar a todo el mundo, a precios muy asequibles. Además de adornos de Navidad había regalos para toda la familia, y muchas cosas originales. Nuestra adquisición, este felpudo:

Felpudo Ale hop

Después de pasear por el centro, nos fuimos a la playa del Saler, en el Parque Natural de La Albufera y muy cerquita de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Allí comimos en la arrocería L´Estibador, un fantástico restaurante con no sólo vistas al mar, sino que también puedes estar tomándote una magnífica paella a 5 metros de la arena.
La paella de marisco estaba de miedo, impresionante, así como las croquetas de bogavante y el brownie que tomamos de postre.

lestibador restaurante

Después, para rebajar aquella ingesta de calorías, nos fuimos a pasear a la parte más turística: el barrio del Carmen y sus Palacios, las Torres de Quart y las Torres de Serranos. También visitamos la Catedral y su entorno, subimos al Miguelete (y quedándome sin respiración con tantas escaleras, pero merecía la pena, arriba podías disfrutar de unas vistas extraordinarias de toda la ciudad).

Una parada a descansar y, en vez de con horchata, como la ocasión merecía, fue con chocolate, en la Chocolatería Valor.

Seguimos paseando por la Plaza del Ayuntamiento, Plaza de Toros, Estación del Norte, el Edificio de Correos, etc. Fue un día muy agradable, muy buen ambiente y muy buen tiempo, apenas era necesario llevar abrigo.

Media hora para cambiarnos de calzado y sentarnos y después, a cenar. Esta vez tocó algo poco turístico, un restaurante chino llamado Mey Mey que estaba lleno y en el que pudimos cenar gracias a que habíamos reservado. No era un chino al uso, era diferente, con una gran cocina cantonesa que dicen que es la cocina de los sentidos. Muy bueno, y eso sí, muy amables y de precio asequible.

mey mey

El domingo paseo por la Ciudad de las Artes y las Ciencias, ya la habíamos visitado pero merecía la pena volver. Un centro lúdico-cultural  que sorprende a cualquier visitante una y otra vez.

 

fin de semana en Valencia

Foto: Instituto Hipócrates Valencia

 

 

Un paseo por los Jardines del Turia y a recoger las maletas y de vuelta a Madrid. Como os decía, no ha sido una visita turística sino un fin de semana muy agradable en esta fantástica ciudad, Valencia. Os animo a que la visitéis.