¿Se os ha ocurrido alguna vez imaginar que un director de cine consiga convertir a un caballo en un actor?. Yo no lo hubiera imaginado pero Steven Spielberg lo ha conseguido. Caballo de Batalla (War Horse)  es una película basada en la novela de Michael Morpurgo, es la historia de amor entre el hombre y el animal, es una historia que cree en el destino, en los milagros, en el amor incondicional. Janusz Kaminski como director de fotografía se merece un oscar, o dos. Consigue que el espectador pasee por las praderas y hasta sienta el aire en sus mejillas, o lo que es más sea cegado por el sol.

war horse Caballo de Batalla

Una frase de comienzo de película nos invita a adentrarnos en la fuerza de la vida, en las historias positivas de final feliz, es la siguiente: “I don´t Know much about life…but I do Know there are big days and there are small days. And most days are small days, don´t matter much to anyone-but this-this is a big one. This is our big day. Se lo dice un espléndido Albert Narracott (Jeremy Irvine) a su caballo salvaje Joey. Le adiestra, le enseña y le habla como si de un niño se tratase, con una profunda ternura, de ser a ser, como si fueran la misma cosa. Emily Watson es su madre en la película, y es que esta magnífica actriz nunca defrauda, y esta vez menos. El carácter de una mujer luchadora y apasionada, (y ahí les dejo un pequeño diálogo entre marido y mujer) para que lo vean: “I used to believe that God gave each man his fair portion of bad luck. I don´t feel that anymore. I´ve had more than my share. Rose-you´ll stop loving me and I won´t blame you when you do. No, Ted. I´ll probably hate you more-but I´ll never love you less.”

war horse

Qué magnifica relación de amor entre dos seres que sufren juntos lo peor, el trabajar duro para no perder su casa y alimentar a su hijo. Una película de amor por encima de todas las cosas. Los valores de lucha, integridad, bondad, sinceridad y honestidad reflejados en los tres miembros de la familia. Una película que invita a creer en el futuro viviendo el presente según toca. Una película de amor en todos lo sentidos. Y sigo pensando que Spilberg ha conseguido llevar a pantalla algo de lo que pocos son capaces; reflejar la guerra desde las trincheras y en el campo con una autenticidad brutal y conseguir reflejar la perfecta conexión entre un ser humano y un caballo. Tras War Horse todos podemos entender mucho mejor que los animales son seres con alma, que no hablan, pero entienden y sufren y esperan y quieren.

 

Esta película cuenta con un espléndido reparto, desde David Cross, Meter Mullan hasta Tom Hiddleston. Todavía me cuestiono las nominaciones a los guapísimos George o Brad cuando veo todo lo que hay en la meca del cine.

Ha obtenido 6 nominaciones a los Oscars, incluyendo el de Mejor Película.

War Horse merece ser vista y disfrutada, por todo, pero sobre todo por ser una alegoría al bien. Atentos a la escena del caballo herido por los alambres en mitad del campo de batalla, da mucho juego. Tres hurras por Spilberg.

Web oficial: War Horse